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serie de entrevista con un vampiro

Entrevista con el vampiro es una de esas películas que todos recordamos, pero las historias de Anne Rice no se quedan allí. Hay tantos de sus libros que pueden ser adaptados, que no sabemos exactamente cual será. Lo que sí sabemos es que al frente de esta adaptación para televisión está Bryan Fuller, quien más recientemente nos dio Star Trek: Discovery. Generalmente tiene series que duran pocas temporadas, terminan antes y extrañamos mucho (Pushing DaisiesWonderfalls, Hannibal).
El proyecto para pasar la historia a la televisión existe hace años, pero la autora y su hijo, Christopher Rice, no han tenido suerte para conseguir un estudio y financiamiento. De la mano de Bryan Fuller el trabajo puede ser más simple, considerando que es uno de los productores más populares y tiene buenos títulos en su lista de creaciones.

¿Es el indicado? 

Los vampiros han sido bastante populares en televisión y cine en los últimos tiempos pero como entretenimiento adolescente. Tuvimos Crepúsculo y en la televisión, The Vampire Diaries, siendo True Blood lo más cercano a una serie algo más madura. Si Bryan Fuller toma el proyecto podría darle a estos seres sobrenaturales un toque único que lo  distinga de todo el resto de historias de ese estilo en televisión.

Las historias secretas que esconde el Cementerio General de Concepción

Construido en 1823, tras diversas problemáticas sanitarias por los entierros en las iglesias, el lugar alberga a más de 1 millón de restos de penquistas que dejaron de existir.
Está emplazado en las faldas del cerro Chepe, en el sector de Lorenzo Arenas. Esto, puesto que en la antigüedad se buscaba que la ubicación de los cementerios fuera apartada de las ciudades, lo que se cumplía hace 194 años.
Es una fiel evidencia de la historia de Concepción. “Las tumbas reflejan el pasado de lo que se vivió en la ciudad”, comentó Armando Cartes, secretario general de la Corporación Semco, administradora del camposanto.
En fin. Imagínense. Más de 1 millón de féretros en cerca de 30 cuadras: ¡una ciudad completa!
Alberga tumbas que prontamente cumplirían su bicentenario aunque, debido a la cantidad de terremotos destructivos que han azotado la zona, no hay forma de saber cuál es la lápida más antigua.
Las historias son muchas y algunas ya las conocen. Familias influyentes de la urbe, de antaño, descansan en el panteón. Los Castellón, los Gesswein y los Urrejola son algunos de ellos.
Con todo, son varios los secretos que guarda. Lugares especiales para protestantes, mausoleos históricos, construcciones que ya no existen e historias escondidas son algunos de ellos, que te los mostramos a continuación.

Cementerio disidente

“Si tú no eras católico, no te podían enterrar en el cementerio”, comentó Alejandro Mihovilovich, uno de los más prestigiosos historiadores de Concepción y director de la Biblioteca Municipal.
Y es que claro, antiguamente, el camposanto penquista era un lugar consagrado y reservado sólo para aquellos que cumplían con los requisitos necesarios -ser católico- para ser sepultados en tal lugar.
De esta forma fue que con el surgimiento del cementerio, también se levantó un área especial para quienes, de acuerdo a la Iglesia Católica, eran unos “disidentes”.
Un muro de un metro de grosor y 3 metros de altura separaba a los “aceptados” de aquellos que, por su condición religiosa, eran rechazados.
Tras la secularización, el muro cayó. No obstante, todavía se puede apreciar las diferencias espaciales que existen en el cementerio y que eran determinantes en aquella época.

Fabián Barría | BBCL
Fabián Barría | BBCL

En el espacio, las tumbas están talladas, principalmente, en inglés. Esto pasaba porque los féretros pertenecen a protestantes de procedencia norteamericana y europea.

“Se fue pa’ Chepe”

Debido a la zona donde está emplazado el cementerio, los penquistas solían decir que sus muertos se fueron “pa’ Chepe”, cuando daban el último adiós a sus restos.
Sólo en 1844 el municipio de Concepción adquirió los terrenos donde se ubicó el camposanto, momento en que el cerro Chepe comenzó a ser llamado “Panteón”.
Aún así, escuchar un “se fue pa’ Chepe” cuando alguien fallecía, era habitual.

Cementerio de niños

En una zona específica del cementerio general existe un lugar destinado sólo a niños fallecidos. Y es que la realidad del Concepción de antaño era muy distinta a la que vemos en la actualidad.

Fabián Barría | BBCL
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“A principios del siglo XX moría más gente de la que nacía”, explicó el secretario general de la Corporación Semco. Esto, debido a las condiciones insalubres de la época que, claramente, afectaron con más fuerza a los recién nacidos y los infantes, quienes no fueron capaces de aguantar las terribles condiciones.

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Fabián Barría | BBCL

Así, ya a partir de finales del siglo XIX fueron varias las enfermedades que aquejaron a los habitantes de la ciudad, entre las más conocidas está la del cólera y la listeria, lo que concluyó en un aumento en la cantidad de infantes fallecidos, motivando así el emplazamiento de un “cementerio de niños”.
Las tumbas que se emplazan en esta parte son de entre los años 1911 hasta 1930.
“Se trata de enfermedades que hoy en día son muy fáciles de curar” aclaró Carlos León, historiador del cementerio general. “Pulmonía, fiebre, congestión cerebral e incluso colitis”, añadió. Evidentemente las condiciones médicas e higiénicas para controlar estos brotes no existían.

Fabián Barría | BBCL
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Tumba de los Del Río Zañartu

Pedro del Río Zañartu, el millonario filántropo penquista que en julio de 1895 donó el fundo “Gualpén” a la municipalidad de Concepción -hoy comuna de Hualpén– con el objetivo de perpetuar su nombre, fue uno de los personajes más importantes de la ciudad.
Son muchos los que pueden creer que el dinero hace la felicidad, pero la vida de este hombre demostró todo lo contrario. Su esposa falleció un 18 de febrero de 1880. Mientras, su hijo de 4 años murió al día siguiente, y su hija menor, con sólo 2 años, pereció horas más tarde.
Todo esto relacionado con las enfermedades que dañaron la demografía de la ciudad. Si bien no se encontró un registro sobre las causas de muerte, León, comentó a BioBioChile que fallecieron por causa de una enfermedad contagiosa.
Es muy probable que por lo mismo, en febrero de 1887, Zañartu se convirtió en el presidente de la Sociedad Penquista para Combatir el Cólera.
Tras casarse nuevamente, el hombre se fue de viaje por el mundo “buscando la muerte”, explicó León, logrando encontrarla recién en 1918. En el intertanto, recolectó diversos artículos de colección que descansan en su hogar ubicado en el parque que lleva su nombre.

Fabián Barría | BBCL
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En su tumba descansan los restos de sus hijos y sus dos esposas. Sobre ella, se levanta una gran escultura que recuerda a los Del Río Zañartu originales.

Cementerio de judíos

Fuera de todo, el cementerio general tiene un lugar especial, enrejado, que concentra a los fallecidos de la comunidad judía de Concepción.
De acuerdo a los archivos, en 1930 la comunidad judía penquista solicitó un terreno exclusivo para sepultar a sus fallecidos. En él, se concentran lápidas bajas que llevan tallados diversos símbolos religiosos, entre ellos, la famosa estrella de David.
En este, la primera lápida fue construida en 1931.

Fabián Barría | BBCL
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Asimismo, el lugar evidencia las costumbres del pueblo que, en vez de llevar flores a sus muertos, lleva piedras. Esto se debería a que el material representa algo más bien eterno.

Fabián Barría | BBCL
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Por otro lado, muestra el estricto calendario religioso que rige a estos fieles, con días de descanso y momentos especiales en que se puede visitar a sus seres queridos fallecidos.

Monumentos

Herminio González

Fabián Barría | BBCL
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Dentro del cementerio general de Concepción existe un lugar denominado “museo de sitio”. Corresponde al mausoleo de Herminio González que se destruyó casi por completo durante el terremoto del 27 de febrero de 2010.
González es otro de los personajes importantes de la historia penquista, puesto que dedicó su vida a las armas, participando como comandante en la Batalla de Huamachuco, en julio de 1883, librada en pleno período de Guerra del Pacífico. Cabe destacar que el conflicto significó la victoria del ejército nacional.
José María de la Cruz y Prieto
El hombre fue un importante general del Ejército durante el período de independencia de Chile. Además, participó como vocal de la Primera Junta Nacional de Gobierno el 18 de septiembre de 1810, representando a Concepción.
Asimismo, integró el Congreso Constituyente de 1828, siendo anunciado como intendente de Valparaíso en 1842 y de Concepción en 1846.
El general fue líder penquista durante la revolución contra el presidente electo Manuel Montt, en 1851. Durante este tiempo, La Serena y Concepción se levantaron contra el centralismo santiaguino.
No obstante, fue derrotado por uno de los más férreos partidarios del Gobierno de Montt, su primo Manuel Bulnes Prieto.
Su mausoleo es uno de los más antiguos, construido en 1879. Lleva evidentes simbolismos de guerra y religión.
En septiembre de 1989, el Estado decide declarar su tumba como un monumento histórico, convirtiéndose en parte importante del patrimonio cultural de la ciudad.

Fabián Barría | BBCL
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Acta de independencia

Dentro del cementerio general está sepultado uno de los personajes más importantes de la historia de Chile: el coronel Miguel Zañartu Santa María.
Según cuenta la historia, el militar participó en la firma del acta de independencia. De acuerdo a Alejandro Mihovilovich, este documento “se firmó en Concepción”, en la plaza central de la ciudad, un 1 de enero de 1818.
Además, participó como un diputado de la República por Lautaro, Los Ángeles, Chillán y San Carlos, en distintas épocas.


Fabián Barría | BBCL
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Fue encerrada por 10 días en un manicomio- al descubrir su identidad los doctores quedan en shock

Elizabeth Jane Cochran , mejor conocida como Nelly Bly, nació en Estados Unidos el 5 de mayo de 1864. Su padre murió cuando ella era muy pequeña y desde entonces ayudó a su madre a mantener a sus 14 hermanos.
En una ocasión, tras leer un artículo en el periódico Pittsburgh Dispatch titulado “Para qué son buenas las mujeres”, quedó tan enojada que decidió escribir una carta al redactor quejándose. Este ultimo quedó tan impresionado con la respuesta de Nelly que la invitó a escribir un artículo en su periódico.

Tras impresionarse aún más con ese artículo, el redactor le ofreció un trabajo de tiempo completo en el periódico, ella aceptó encantada.
La temática de sus artículos giraba en torno a la situación de las mujeres y sus derechos, debido a esto recibió muchas críticas y decidió dejar el Pittsburgh Dispatch para mudarse a Nueva York.
Cuatro meses después de mudarse se quedó sin dinero pero con destreza logró entrar a la redacción del New York World siendo uno de sus primeros encargos el introducirse en un sospechoso hospital psiquiátrico.

No existía persona que luego de haber sido internada en el lugar hubiera podido salir, por lo tanto era imposible saber las condiciones reales dentro del centro. Los antiguos empleados murmuraban sobre las malas condiciones de este pero ninguno estaba dispuesto a testificar.
Tras la promesa de ser liberada luego de diez días se internó en el hospital, sabía que no le agradaría lo que vería pero lo que vivió fue aún peor de lo imaginado.
Dentro estaba abarrotado, vivían el doble de pacientes de los que permitía la capacidad del hospital; incluso los pasillos estaban llenos de enfermos. La comida era horrible: pan, sopa acuosa y frutas en mal estado. Además estaba infectado de ratas.

Muchos de los internos ni siquiera estaban realmente enfermos, sino que eran pobres o no entendían el idioma. Los pacientes eran maltratados constantemente, los golpeaban, colgaban del techo o se les obligaba a ducharse con agua helada. Y los pacientes que de verdad lo necesitaban no recibían el tratamiento adecuado.
Ningún médico creía cuando los pacientes informaban de los maltratos, por el contrario, eran sancionados con castigos peores.
Luego de trascurridos los diez días, y según lo acordado y prometido, un abogado se personó en el hospital pidiendo la liberación de Elizabeth.
El artículo escrito luego de esta expeeiencia fue titulado “Diez días en una casa de locos”; fue tal su repercusión que los responsables de los crueles maltratos fueron arrestados y la situación de los pacientes mejoró de forma significativa.

Ella continuó escribiendo artículos y su fama logró que se publicaran por todo el mundo. Trató temas como la pobreza, la política y cuestiones en las que las mujeres jamás habían tenido voz anteriormente.
Tuvo la alegría de ver como las mujeres por fin ejercían el derecho al voto durante dos años hasta que, a la edad de 57 años, murió de un derrame en 1922 convertida en fuente de inspiración para hombres y mujeres desde entonces por su increíble labor.
Tódo para el blog